El tercer párpado en un gato: causas y tratamiento.

El tercer párpado (membrana parpadeante) es una película delgada y ligera en la esquina del ojo del gato, que protege la membrana mucosa de los ojos del daño y el polvo. Secreta una cierta cantidad de líquido lagrimal que, cuando parpadea, humedece la superficie del globo ocular y, por lo tanto, recoge partículas extrañas y atrapa bacterias. Normalmente, esta membrana se puede ver en un gato solo durante el parpadeo o la inclinación de la cabeza, por lo que cuando el tercer siglo aparece en otras situaciones, debe mostrar la mascota al veterinario, incluso si no hay otros síntomas. Este fenómeno no solo causa molestias a la mascota y bloquea la visión, sino que también puede ser una manifestación de problemas de salud e incluso amenazar la ceguera.

Causas de ocurrencia

La pérdida del siglo III en un gato no es una enfermedad independiente, sino una señal para el dueño sobre posibles problemas con la salud de la mascota. Entre ellos:

  • daño mecánico a los órganos de la visión;
  • la presencia de un cuerpo extraño que no es eliminado por el líquido lagrimal y provoca el desarrollo de inflamación;
  • infección del cuerpo con parásitos (internos o externos);
  • conjuntivitis alérgica (reacción a productos químicos domésticos, alimentos, polen, etc.);
  • infecciones bacterianas, virales o fúngicas (micoplasmosis, clamidia, calcivirosis, rinotraqueitis viral);
  • alteraciones en el trabajo de los órganos internos (insuficiencia renal crónica, malestar intestinal después de diarrea o deshidratación del cuerpo, etc.);
  • Características genéticas de pedigrí (características de los persas y los británicos).

Importante: la pérdida del siglo III en un ojo indica posibles lesiones o un cuerpo extraño, mientras que su aparición en ambos ojos es un síntoma de una de las enfermedades.

Síntomas

La aparición del siglo III en un gato suele ir acompañada de los siguientes fenómenos:

  • aumento de lagrimeo;
  • enrojecimiento conjuntival;
  • la aparición de edema;
  • blefaroespasmo (contracción involuntaria del músculo ocular);
  • secreciones de moco o pus;
  • neoplasias volumétricas en la esquina interna de los ojos;
  • picazón, fiebre son posibles.

Los propietarios no siempre notan inmediatamente formaciones agrandadas en los ojos de la mascota. Pero es importante examinar periódicamente los órganos de la visión, especialmente si el gato:

  • a menudo parpadea o entrecierra los ojos demasiado;
  • busca esconderse constantemente de cualquier fuente de luz;
  • lavarse con demasiada frecuencia sin razón aparente.

Habiendo notado que el tercer párpado es claramente visible incluso durante la vigilia, debe contactar a su veterinario lo antes posible. Cuanto más tiempo permanezca este problema sin explorar, mayor será la probabilidad de desarrollar infecciones secundarias, lo que complica el diagnóstico y el tratamiento adicional.

Tratamiento

Dado que la pérdida de la membrana parpadeante es solo un síntoma de la enfermedad, el tratamiento depende de la causa de este fenómeno. A veces, la pérdida de la membrana parpadeante pasa sin interferencia externa y vuelve a su lugar original en un día. Pero en cualquier caso, vale la pena consultar con un especialista para identificar la causa y prevenir posibles recaídas.

Antes de consultar con el veterinario, el uso de cualquier medicamento está contraindicado: pueden aliviar la irritación local, pero al mismo tiempo distorsionan el cuadro general, lo que complicará el diagnóstico y también puede causar complicaciones e incluso pérdida de la visión.

Dependiendo de la causa identificada, se seleccionan los métodos de tratamiento adecuados:

  • Cuando el cuerpo está infectado con parásitos, se prescriben medicamentos antiparasitarios (en forma de gotas, tabletas) y equipo de protección adicional (collares contra pulgas y garrapatas) que se seleccionan según el tipo y el grado de daño.

  • En caso de reacciones alérgicas: se seleccionan fondos para eliminar las manifestaciones externas y los síntomas adicionales (picazón, hinchazón, enrojecimiento de la piel, problemas de cabello, etc.), se prescriben antihistamínicos e incluso terapia hormonal en caso de enfermedad grave, la exclusión de posibles alérgenos es obligatoria.
  • En el caso de la etiología bacteriana, viral o fúngica, se lleva a cabo un tratamiento complejo, que puede incluir antibióticos, antivirales y antimicóticos de acción general y local, además de complementarse con terapia sintomática (antipiréticos, inmunoestimulantes, goteros para eliminar la deshidratación, etc.).
  • En enfermedades de los órganos internos: se seleccionan varios métodos y preparaciones de acción compleja, así como alimentación especializada con un sesgo terapéutico;
  • Si se detecta un cuerpo extraño, se realiza un examen y anestesia, después de lo cual se prescriben enjuagues oculares, pero en casos graves, puede llegar a una intervención quirúrgica.
  • En caso de daño mecánico, se presta atención principalmente a la anestesia ocular (por instilación de gotas), después de lo cual se examina el ojo dañado para determinar la gravedad de la lesión y las medidas para aliviar la condición del animal.

Lo principal que se requiere del propietario es proporcionar al gato una dieta equilibrada y saludable, la paz y la administración oportuna de los medicamentos recetados por el veterinario. La terapia debe llevarse a cabo hasta que desaparezcan todos los síntomas. En ningún caso debe interrumpir el tratamiento cuando aparezcan las primeras mejoras notables, ya que existe un riesgo muy alto de que regrese la enfermedad y el desarrollo de complicaciones. Una vez completado el curso, es importante mostrar el animal al veterinario una vez más, quien confirmará la recuperación final.

Cuando no se requiere tratamiento

Si los ojos de una mascota están cubiertos por un tercer párpado, esto no siempre significa la cita de medicamentos. Por lo tanto, generalmente no se requiere tratamiento con:

  • inmunidad debilitada;
  • período de recuperación después de la enfermedad;
  • pérdida significativa de peso o deshidratación;
  • gripe leve

En estos casos, observar al gato es suficiente: si su salud y su comportamiento no cambian, solo debe fortalecer la dieta con vitaminas, nutrientes y suficiente líquido, y seguir las recomendaciones del veterinario para cuidar al animal (por ejemplo, elimine regularmente las secreciones de los ojos y la nariz en caso de gripe)

Enfermedades del siglo III

Por separado, vale la pena destacar las enfermedades que están directamente relacionadas con la membrana parpadeante:

  • Adenoma (tumor) del siglo III: una formación benigna en forma de "frijoles" de color rosa, que se produce debido a lesiones, problemas hormonales u otros trastornos en el cuerpo. No permite que el gato cierre los ojos normalmente, lo que aumenta el riesgo de lesiones e infecciones. Con el tiempo, el tamaño del tumor aumenta, se vuelve rojo, se puede observar un aumento de la temperatura y la aparición de secreciones purulentas, el estado general empeora, el animal pierde el apetito, aparecen agresiones e irritabilidad. Si la neoplasia no crece y no molesta a la mascota, solo se prescribe una terapia de mantenimiento como tratamiento; de lo contrario, se recomienda la cirugía. En este caso, el tumor en sí debe extirparse directamente, ya que la eliminación de la membrana parpadeante amenaza el desarrollo de conjuntivitis crónica, deficiencia de líquido lagrimal (síndrome del ojo seco), secreción purulenta de por vida y ceguera.

  • El prolapso es un fenómeno específico en el que la membrana parpadeante está constantemente en un estado enderezado. A menudo se confunde con el prolapso del siglo III, pero la principal diferencia es que no hay inflamación ni enrojecimiento durante el prolapso: la superficie del ojo está cubierta con una película de color grisáceo o azulado, por lo que el gato se cubre los ojos con patas y se lava, tratando de eliminar la interferencia que apareció. El prolapso, así como el prolapso, puede ser un síntoma de varias enfermedades, por lo tanto, para eliminarlo, es importante identificar la causa de la patología. Tan pronto como se elimine, la membrana parpadeante volverá a su lugar original.

Prevención

Las medidas de prevención que previenen la inflamación del siglo III, no requieren esfuerzos especiales y están destinadas a mantener el estado general de salud y el desarrollo normal. Esto requiere:

  • nutrición equilibrada con recomendaciones adicionales en caso de enfermedades crónicas;
  • cuidado adecuado de la mascota, su lugar de sueño y artículos personales;
  • examen de un gato después de caminar;
  • desparasitación regular (cada 3 meses) y tratamiento de ectoparásitos;
  • vacunaciones anuales de rutina.

Estas medidas simples fortalecerán el cuerpo de la mascota, por lo que será más resistente a todo tipo de virus y bacterias.

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